Comunicación interventricular y endocarditis infecciosa. Un riesgo silencioso
Palabras clave:
Endocarditis infecciosa, comunicación interventricular, cirugía cardíaca, tratamiento antibiótico, cardiopatía congénitaResumen
La comunicación interventricular es la cardiopatía congénita más frecuente en la edad pediátrica, caracterizada por un defecto en el tabique interventricular que genera un cortocircuito entre ambos ventrículos, cerrándose espontáneamente hasta en un 50 % de los casos en los primeros años de vida, por lo que el tratamiento inicial es conservador. La cirugía se reserva para los casos sintomáticos y aquellos asintomáticos con cortocircuito significativo.
La presencia de comunicación interventricular duplica la probabilidad de desarrollar endocarditis bacteriana, debido a la alteración de flujos intracardiacos y turbulencias que resultan en daño endocárdico con posterior posibilidad de colonización por gérmenes. En este tipo de patología las vegetaciones se sitúan en la pared libre del ventrículo derecho en la valva septal de la válvula tricúspide, debido a que es la zona donde impacta el flujo turbulento que se produce por el cortocircuito de izquierda a derecha.
Se plantea el caso clínico de una paciente de 49 años de edad con antecedente de comunicación interventricular perimembranosa congénita que presentó endocarditis infecciosa de pared libre del ventrículo derecho con necesidad de resolución quirúrgica.
Como conclusión, el caso clínico pone en evidencia lo imperativo de sospechar endocarditis infecciosa en pacientes con patologías cardíacas congénitas, como es el caso de la comunicación interventricular, la importancia de tener en cuenta las diferentes indicaciones quirúrgicas de la endocarditis infecciosa y la individualidad del tratamiento antibiótico profiláctico en caso de pacientes sin criterio mayor para el mismo.